Cómo se calcula la prestación por desempleo (paro) en 2026
La prestación contributiva por desempleo, lo que todo el mundo llama "el paro", no es una cantidad fija: depende de cuánto y cuánto tiempo hayas cotizado antes de quedarte sin trabajo. El SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal) calcula tu importe en dos pasos: primero halla tu "base reguladora" y después le aplica un porcentaje que baja cuanto más tiempo pasa cobrando la prestación.
Requisito previo: haber cotizado al menos 360 días
Para tener derecho a la prestación contributiva necesitas haber cotizado por desempleo un mínimo de 360 días (un año, no necesariamente seguido) dentro de los 6 años anteriores a quedarte en situación legal de desempleo. Si cotizaste menos de eso, no tendrás derecho a la contributiva, aunque en algunos casos puedes acceder a subsidios distintos.
Paso 1: la base reguladora
La base reguladora se calcula haciendo la media de tus bases de cotización por desempleo de los últimos 180 días (6 meses) trabajados. Es decir, no cuenta todo tu historial laboral, sino solo el último medio año antes de perder el empleo.
Paso 2: el porcentaje según el tiempo cobrando
Sobre esa base reguladora se aplica un porcentaje que no es fijo durante toda la prestación:
- 70% de la base reguladora durante los primeros 180 días (6 meses).
- 60% de la base reguladora a partir del día 181 y hasta el final de la prestación.
Esto significa que cuanto más tiempo llevas cobrando el paro, menor es la cuantía mensual que recibes, aunque tu base reguladora sea la misma.
Cuánto tiempo puedes cobrar el paro
La duración de la prestación depende de los días cotizados en los 6 años anteriores, no de lo que hayas cobrado. A grandes rasgos, por cada 360 días cotizados se generan 120 días de prestación, con un mínimo de 4 meses (cotizando 360-539 días) y un máximo de 24 meses (cotizando 2.160 días o más).
Topes máximos y mínimos
La cuantía que calcula el SEPE no puede superar ni bajar de unos límites legales, que dependen del IPREM (indicador público de renta) vigente y de si tienes hijos a cargo o no. Con hijos, tanto el tope máximo como el mínimo son algo más altos que sin hijos.
Un ejemplo simplificado
Si tu base reguladora es de 1.400 € al mes, durante los primeros 6 meses cobrarías el 70% (980 €, siempre que no supere el tope máximo que te corresponda), y a partir del séptimo mes pasarías a cobrar el 60% (840 €), y así hasta agotar los meses de prestación que te correspondan según lo cotizado.
Cómo se solicita y desde cuándo se cobra
La prestación se solicita en la sede electrónica o en las oficinas del SEPE, en un plazo de 15 días hábiles desde la fecha en la que quedaste en situación legal de desempleo (por ejemplo, la fecha de efectos de tu despido o el fin de tu contrato temporal). Presentar la solicitud fuera de ese plazo no te hace perder el derecho a la prestación, pero sí reduce su duración total, ya que se descuentan los días de retraso. Por eso conviene solicitarla cuanto antes tras dejar de trabajar.
Diferencia entre prestación contributiva y subsidio
Todo lo explicado aquí se refiere a la prestación contributiva, la que depende de lo que has cotizado. Si no llegas al mínimo de 360 días cotizados, o una vez agotada la prestación contributiva sigues en desempleo, puede que tengas derecho a un subsidio por desempleo, una ayuda de cuantía fija (no proporcional a tu salario anterior) sujeta a otros requisitos, como carecer de rentas superiores a un determinado límite. Son dos figuras distintas del sistema de protección por desempleo, con reglas de acceso y cuantías diferentes.
Puedes hacer una estimación de tu caso concreto con nuestra calculadora de la prestación por desempleo, que aplica estos mismos porcentajes y topes. Si tu situación de desempleo viene de un despido, también puede interesarte qué es el finiquito y qué debe incluir.
Fuentes: SEPE y Ley General de la Seguridad Social (BOE).