Diferencia entre salario bruto y neto: por qué nunca coinciden
Cuando firmas un contrato, la cifra que aparece suele ser tu salario bruto anual: el total que la empresa se compromete a pagarte antes de cualquier descuento. Pero el dinero que realmente ves en tu cuenta cada mes, el salario neto, siempre es más bajo. La diferencia se la lleva la Seguridad Social y Hacienda.
Qué se descuenta de tu bruto
De tu salario bruto se restan dos cosas antes de llegar al neto:
- Tu cotización a la Seguridad Social: un 6,50% (contrato indefinido) o 6,55% (temporal) aproximadamente, que financia tu futura pensión, el desempleo y otras prestaciones.
- La retención de IRPF: un adelanto del impuesto sobre la renta, que varía según tu sueldo y tu situación personal.
Un ejemplo rápido
Si tu contrato indica un bruto de 24.000 € al año, no vas a recibir 2.000 € al mes. Una vez descontada la Seguridad Social y la retención de IRPF correspondiente, lo normal es que tu neto mensual ronde entre 1.550 € y 1.650 €, dependiendo de tu situación familiar y el número de pagas. Puedes comprobar tu caso exacto con nuestra calculadora de nómina.
Por qué es importante saber esto al negociar tu sueldo
Cuando te ofrecen un puesto de trabajo, el número que se negocia casi siempre es el bruto. Si tienes en mente cuánto necesitas ver realmente en tu cuenta cada mes, es fácil pedir un bruto insuficiente sin darte cuenta. Por eso, antes de aceptar o negociar una oferta, conviene calcular a cuánto bruto corresponde el neto que necesitas, no al revés.
Si ya sabes cuánto neto quieres cobrar, nuestra calculadora también funciona al revés: dinos tu objetivo de neto anual y te decimos qué bruto tienes que pedir.